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NOTA IMPORTANTE: Dado el carácter serio de este proyecto y para poder publicar las quejas que mandáis al presente blog será imprescindible la identificación del denunciante y, sobre todo, que el texto donde se explica la denuncia no contenga palabras malsonantes y guardando siempre las formas y la educación... aunque cueste. En el caso de no seguir esta norma básica, la denuncia no será publicada.
LOS DOCUMENTOS DE DQE

martes, 8 de octubre de 2013

SOLUCIÓN DE DUDAS RESPECTO AL ASUNTO DE COMBUSTINGAS, S.L.

César Revenga, abogado de DOCE TABLAS, informa a los afectados de COMBUSTINGAS, S.L.




Ante la proliferación de denuncias y quejas contra la empresa combustingas S.L., procedemos a intentar resolver las dudas suscitadas de manera general:

Las conductas habitualmente descritas (llegada de una persona a la vivienda ataviada con un aparato de medición, quizá un mono de trabajo de su empresa, medición de temperatura del agua y/o realización de alguna otra actividad irrelevante), para pedir al usuario 100 euros por un trabajo innecesario e inexistente pero dotado por el propio sujeto activo de apariencia creible de obligatoriedad, podrían configurar un delito de estafa del artículo 248 del Código Penal. La estafa tiene una pena de 6 meses a 3 años de prisión. Nos gustaría que tuvieran todos en cuenta varias circunstancias importantes al respecto:

1. La estafa sólo es delito cuando la cantidad estafada (la cantidad obtenida mediante el engaño articulado) supera los 400 euros. Si la cantidad es inferior la conducta no es delito, sino falta (es una infracción penal de menor entidad) que, ni lleva aparejada pena de prisión, ni genera antecedentes penales en el infractor. Por consiguiente, la agrupación de afectados, en casos como éste, resulta, más que aconsejable, obligada. Sólo con la agrupación de afectados puede articularse una acción penal por un delito continuado de estafa, toda vez que la acumulación de supuestos semejantes llevados a cabo por los mismos sujetos da lugar a un verdadero ánimo delictivo y a una auténtica organización criminal que, así sí, abriría la posibilidad de calificar la conducta como delito y no como falta, además de posibilitar la aplicación de sanciones más severas.

2. De todo delito nacen 2 responsabilidades, una civil y otra penal. La responsabilidad penal es la que incumbe al Estado y su consecuencia es la pena que suele ser de prisión (en el caso de la estafa, lo es). La responsabilidad civil incumbe al particular y su consecuencia jurídica es la indemnización económica que merece la víctima de un delito; puede comprender tanto el daño directo sufrido (en este caso la devolución del dinero pagado) como una cantidad adicional por el padecimiento moral sufrido consecuencia de la comisión del delito. Ambos tipos de responsabilidades tienen cabida, se solicitan y se tramitan en sede del mismo procedimiento penal, por lo que no es necesario articular una acción penal para obtener la pena y otra civil para obtener una indemnización económica, todo se ventila en el mismo proceso penal.

3. De los delitos son responsables las personas físicas y las jurídicas. Obviamente, en la práctica la responsabilidad penal de las sociedades queda diluida porque una persona jurídica, como tal, no puede ser objeto de condena a pena de prisión. Consecuentemente, son responsables las personas físicas que manejaran a la sociedad que delinque siempre y cuando se pueda probar el conocimiento y la aquiescencia o incluso el fomento de la actividad criminal de la sociedad por parte de esas personas físicas. Los mismo cabe decir de la responsabilidad civil. Al estar derivada de un delito, no cabe oponer por parte de esas personas las limitaciones de responsabilidad personal que ofrece la "pantalla" de una S.L. y, por consiguiente, la responsabilidad civil derivada de delito afectará también a su patrimonio personal en caso de que fuesen condenados.

4. La acción penal es, no sólo compatible sino además, prioritariamente aconsejable sobre la acción administrativa en una actividad de estas características.

5. Será esencial probar en un proceso penal que en la actividad presuntamente delictiva concurre el elemento que el Tribunal Supremo denomina en su jurisprudencia como "engaño suficiente". Es decir, que el presunto delincuente dote a su actividad de una apariencia tal que cualquiera con un entendimiento y diligencia media podría ser engañado. No existe estafa si el engañado pudo darse cuenta, o empleando una mínima diligencia podría haberse dado cuenta, de que le engañaban. Es decir, no hay estafa cuando el medio usado para engañar es burdo o inidóneo. En este caso resulta importante la apariencia de veracidad y legalidad que la propia empresa le da a su actividad y hacer hincapié en ello. También es importante en este punto conocer si, al terminar la "revisión", los usuarios suscriben algún documento u obtienen algún documento acreditativo de la visita del "técnico" de Combustingas.

6. Esta acción empieza a ser rentable en relación al coste invertido, posibilidades de éxito y recuperación de dinero, estimamos que a partir de unos 15 o 20 afectados. Sin embargo, cuantos más, mejor. Más fácil será demostrar la actividad criminal, menos coste tendrá para cada interviniente la acción (al dividirse entre más personas) y mayor repercusión y difusión logrará.

César Revenga Buigues


Podéis descargaros este informe en pdf clicando aquí.

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